Afectados vestían de civil y se trasladaban en un auto particular. Hechos ocurrieron en el 'Cruce de la muerte' en La Esperanza.
Trujillo. Dos trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) de El Milagro vieron la muerte de cerca, ayer, cuando un sicario empezó a disparar al vehículo donde ambos se trasladaban. Por suerte, ninguno salió lastimado; sin embargo, los delincuentes lograron escapar.
Los hechos ocurrieron entre las 12:30 del mediodía y 1:00 de la tarde. Las víctimas, César Augusto Coronado Díaz, de 46 años de edad, y Alejandro Álvarez Altamirano, de 40, se dirigían en un vehículo particular color rojo marca Nissan, con placa de rodaje TQ-3121, por la carretera de la avenida Condorcanqui hacia Trujillo. Cuando llegaron a la intersección entre la avenida Tahuantinsuyo y la Panamericana Norte, una moto lineal negra –la que llevaba dos pasajeros– les cerró el paso y la persona, quien iba atrás de este último vehículo, sacó un arma y empezó a disparar contra el Nissan en el que iba el personal del Inpe. Las balas llegaron a impactar en la parte superior de la puerta del piloto y en el parabrisas, generando que la luna caiga en pedazos.
Álvarez Altamarino, quien manejaba, detuvo de inmediato el auto en el llamado ‘Cruce de la muerte’ y tanto él como Coronado Díaz bajaron con pistolas en la mano. Los sicarios, al ver la rápida reacción de ambos efectivos y las armas de fuego, aceleraron y se dieron a la fuga. Los hampones dispararon cuatro veces: dos proyectiles cayeron sobre el vehículo, nadie salió lastimado.
Después de unos minutos, los efectivos del Inpe se dirigieron hacia el Departamento de Investigación Criminal (Depincri) Norte –situado en el distrito La Esperanza– para denunciar lo ocurrido.
Durante las pesquisas, realizadas por el área de Criminalística, se pudo observar que ambos efectivos pasarían un día de sano esparcimiento, ya que llevaban mochilas llenas de ropa de playa, así como sandalias y una botella de gaseosa con vasos de vidrio. Además de estos accesorias y de pedazos de vidrios rotos, dentro del auto se encontró, también, una bala en el asiento del piloto, la que Criminalística se llevó para que sea analizada.
Por su parte, Los trabajadores del Inpe, después de haber declarado ante los agentes, fueron trasladados al centro policial de San Andrés para que les apliquen las pruebas de balística y absorción atómica.
Sin embargo, el director del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) de El Milagro, Genaro Escamilo Gómez, tampoco quiso mencionar el tema y solo dijo: “La Policía ahora está investigando. Se iniciaron las pericias y ya se verá qué es lo que tenemos que hacer. Por ahora no podemos mencionar nada al respecto. Se está trabajando”, señaló Escamilo Gómez.