En toda la ciudad de Trujillo es una tradición poner una bandera en los techos o azoteas de las casas, casonas coloniales, edificios, así como todas las instituciones públicas y privadas; que acatan el decreto municipal que dispone la obligatoriedad de esta costumbre.
Pero el distrito no solo quiere ser el primero en reavivar y encender la llama de nuestro patriotismo, sino que también se alista para la consulta popular de revocatoria este domingo 7 de junio.
Si bien el mes de julio se caracteriza por este símbolo patrio que es mostrado en cada hogar peruano, son pocos los pobladores los que respetan norma, pese a las advertencias de multas.